Luchar por lo que amas en la vida, cada vez se torna más difícil, en un mundo lleno de competencias, se busca solo el poder y estabilidad económica, dejando de lado lo emocional. Pocas personas realmente se preocupan por acrecentar su espíritu y su corazón, la gran mayoría de las personas se alimenta de criticas al vecino, encontrándole todos los defectos posibles para hablar mal de el o ella y pensar así lo peor, ya que esto le ayuda al prójimo a dejar de sentirse una mierda.
Así que diariamente es una constante lucha por sobrevivir, el pensar y actuar diferente dentro de una sociedad que le teme a las novedades e innovaciones y que se aferra a sus ideologías, complica vivir en libertad. Durante este complicado caminar que es la vida te encuentras con personas fugaces, que están en tu vida por un rato y se van, otras poco a poco entra en tu corazón y se quedan en él por siempre, llega el amor y una lucha hacia las personas que opinan de tu manera de vivir, de amar, de ser, de pensar.
Posiblemente todas estas circunstancias te hacen pensar que lo que sientes es imposible de ser, no por la no correspondencia del sentimiento, sino porque debes de esconderte para vivir el amor en plenitud. ¿Por qué si el amor es la máxima fuerza de libertad, se ha de mantener escondido?¿Por qué habrían de sofocar sus sentimientos por otra persona solo por ser de su mismo sexo?, definitivamente no existe causa justa para hacerlo, porque al final de todo, no deja de ser amor.
Esto es un asunto de valentía, si tus padres no te entiende toma en cuenta que la única causa de que actúen así es por miedo e inseguridad a todo lo que te espera por enfrentar en el mundo, posiblemente imaginaron un futuro para ti y al conocer tu realidad han sentido un poco de decepción, no por ti, sino por lo sueños frustrados que ellos pensaban realizar en ti, aun así, la decepción nunca ha sido mas grande que el amor, porque a pesar de todo habrá personas que permanezcan a tu lado siempre, luchando junto a ti, contigo. La lucha no es en soledad, porque son dos y cada uno desde su trinchera tiene que dar guerra, luchar, ponerle galleta, darlo todo, con todo su ser, con todas sus fuerzas y con todo lo que son. Por lo tanto, nada es “imposible”, ese concepto solo es patrimonio de los que están cansados de intentar, si estás tratando de lograrlo, todavía no es imposible o utópico, sigues en la carrera, existen muchos del otro lado del mundo luchando por la misma causa.